FANTASMA
No detuviste tu poderoso aliento: me golpeaste, me arrojaste contra el suelo y reías desde tu altura recuperada.
Detuviste tu ácido grito: lo cambiaste por silenciosas carcajadas, me ensordecías el pensamiento con esa tenebrosa silueta de una sonrisa.
Me veías, me cegabas con tu mirada de cristal vacio No detuviste tu ansiado camino. arremetiste contra el mío,
Orgulloso me convertiste en el precio obligado para dar luz blanca y negra a tus tinieblas.

FANTASMA

Me escuchas
aprendes,
me encuentras
despliegas tu estrategia
Crea tu propio aire y no busques más el de mis pulmones
Busca tu propia locura
y no indagues más en la mía