Nace el fin de semana entre sombras difusas y las manchas de las farolas.
Oigo el bullicio de la plaza. Noto como se dilata el tiempo, como poco a poco la gente vuelve a tener tiempo.
Noto como yo misma me dilato; desde la mesa veo como mis piernas se deslizan por el suelo y salen hasta la terraza y mi cuerpo las sigue. Observo el mundo. El pequeño disco del mundo que veo bajo el inmenso cielo-todavía es un cielo de invierno, es de un azul frío. Noto en el pecho ese golpe rítmico, hasta él parece más sosegado.


El ruído blanco llega lejano. risas, coches, una moto.. Y todos dejándose ser un poco más felices sólo xq es viernes...
Y deseo vivir en fin de semana. Siempre. Aunque sea martes.


(Hasta la coctelera se dilata, goteando escritos hasta que comience la semana)

Espero que estés ahí fuera, riendo...

Aprovecha el tiempo, deja que se estire como el chicle. haz con él esculturas blandas, guárdatelo en los bolsillos para ese momento que estabas esperando, o deja que embadurne tu cuerpo.

y recuerda que hay tiempo de sobra. siempre hay tiempo.