ves a través de mí.
no mis pensamientos,
no mis sueños,
sino el otro lado de la cama.
mi cuerpo yace blando y cristalino ante tu mirada
no soy más que una alteración en el peso sobre el futón
no soy más que una respiración incómoda
una marca sobre la almohada
me pregunto cuándo querrás hacerme opaca
tridimensional
cálida
cuándo querrás volver a percibir mi presencia
que sea real
no un recuerdo latente- un cuerpo de cristal
servido por ka
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hay una esquina en el salón.
fruto de una inundación.
Ahora es silenciosa, ordenada. de un suave color crema.seca.
Antes era acuosa y problemática.
todo lo humedecía.
el agua brotaba desde arriba y filtraba desde los lados:
caos líquido.
Ahora, desde su maceta crece tranquilo el aguacate.
siguiendo su natural ritmo.
Aguacate... tropical... como tú...
esa esquina me recuerda
nuestro comienzo... nuestro pasado y presente:
Hoy respiramos acompasados, tranquilos.
nos amamos en silencio.dejando crecer este amor.
creciendo nosotros
...antes
...
cruzámos tormentas
inundamos vidas ajenas y propias
nos crecía moho en las corvas
y hacía frio y desorden por dentro.
servido por ka
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te deslizas entre mis sábanas,
arañas, muerdes,
lames
...bebes...
me desharia en mil gotas de agua para que me bebieras...
*
pero
es
como miras,
como,
estando yo rodeada de esa espesa niebla, quisiste encontrarme.
como,
a pesar del escenario de luces rojas, testigo de las caricias de nuestras palabras,
me regalaste flores eternas.
y me mostraste como
VER
de nuevo
*
Insaciable
deseo
de suaves ritmos
y melodías de cuerpos
perlados
*
es
la forma en que todo lo demás cobra sentido
a pesar de las mochilas
de las sombras
de todas las vidas
que llevamos caminando
a pesar de todo.
son
todos los amaneceres del mundo
*
servido por ka
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...
...
uf
...
...
servido por ka
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M salía con , digámos A.
A tenía un gran vida interior.
M tenía miedo con mayúsculas, subrayado y en negrita.
A, si tenía miedo, no lo decía, mas salía corriendo tras el autobús si con eso podía interrumpir algún tema de conversación espinoso.
M que, obviamente poseía una gran vida interior también, pero es de esas personas capaces de expresar sentimientos, pataleaba y refunfuñaba si la situación lo requería. Así mismo, abrazaba, besaba y deseaba, sobretodo deseaba.
Qué pasó?
que A quería , en principio, pero dejó de desear entre ese autobús y la última caña que compartieron.
Y como buen varón, adulto, íntegro y completo, utilizó la telefonía-móvil para zanjar la situación. o más bien para sentenciarla.
Adios, adios.
A sigue soñando con parís, supongo que algún día se dará cuenta que ella tenía más de suiza que de corissant y puede que entonces él descubra que el paseo marítimo no son los Champs Èlysées
y que madurez es sinónimo de afrontar y enfrentar miedos, emociones y vidas interiores,
que si no, no se crece...
o...quizás encoja.... quizás encoja con la lluvia de las lágrimas de M.
quizás con el tiempo el corazón de M se levante de esta estrepitosa decepción/ caída a cámara lenta.
Besos para A
cuídate,
y crece. de una maldita vez.
Aquí estoy M, ya lo sabes.
servido por ka
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Ha bastado una mención en una llamada telefónica
para que Hypnos y Morfeo pongan un loft como escenario.
Botes de pintura y gasas blanquecinas colgando de las vigas oxidadas. Una luz extremadamente pálida se cuela por los agujeros de las ventanas delineando franjas azules y blancas.
Tumbada sobre una cama desecha. Medio desnuda. Con tu cuerpo al lado.
Deseándome.
Cálido.
Besándome. Un hilo de pensamiento racional que se apaga cuando siento tu peso sobre mi cuerpo. Me quitas los pantalones, esa última frontera entre tu cuerpo y el placer. Y vuelvo a pensar “sólo una vez”.
Y la luz me ciega.
Y tu lengua no me sacia
servido por ka
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Desde el otro lado de la mesa, entre el claroscuro ámbar de las velas, me desabrocha la camisa.
Me baja el tirante del sujetador con la mirada.
siento como sus ojos recorren la curva de mi cuello.
Los invitados conversaban, algunos compartiendo el postre, fresas, cerezas; otros sirviéndose el café, ajenos, lejanos.
... Incapaz de resistir, le sigo el juego...
Me acaricio la nuca liberando la tensión, el deseo.
Me clava los ojos.
Sonrio.
Respira cómplice y se humedece los labios invitándome.
Siento como su lengua encerrada lame la piel tensa sobre mi clavícula.
Mi cuerpo se relaja, me recuesto en la silla.
Sube la temperatura.
Su mirada se detiene en un recodo y (me) muerde un pedazo de chocolate.
Encuentro en su piel un escondite donde devolver el mordisco.
El pulso se acelera.
Me acerco la copa. Abro la boca dejando que los labios reciban el vino.
Su cuerpo se alerta. Sus mejillas se encienden.
Siento como me desnuda derritiendo el dulce.
Como dibuja mis pechos y lame su calidez.
El vino me invade suave.
Recorro la silueta de su torso quitándole la camiseta.
Imagino descubrir su olor, mientras él, me guía deslizando su mano hacia abajo.
El rubor nos invade.
Se levanta.
Se acerca.
Me llena la copa de vino. Recoge la gota que resabala por el cristal y lentamente se lleva el dedo a la boca.
Ocupa el asiento a mi lado. Apoya una mano sobre mi muslo.
Busca la piel debajo de la falda.
Le miro sorda a quienes nos rodean.
Y mientras encuentra en mí lo más escondido, con la otra mano toma mi cara, me acerca a él y sus labios se abren paso sobre los míos.
servido por ka
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Lo dfícil no parece ser el olvidarle(s)
sino querer/poder hacer hueco para otro
servido por ka
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